Cómo funciona el reconocimiento facial

Aunque parezca cosa de películas de ciencia ficción, el reconocimiento facial ya es una realidad y tiene aplicaciones prácticas en muchas áreas y sectores, como por ejemplo en la seguridad en edificios inteligentes o en el control de accesos. Saber cómo funciona el reconocimiento facial debe ser primordial en el sector de seguridad.

La tecnología de reconocimiento facial ha experimentado una gran evolución en los últimos años, sobre todo al aplicarse a procesos cotidianos, siendo capaz de reconocer a una persona utilizando para ello una imagen o un vídeo.

En este texto veremos qué es el reconocimiento facial y cuál es su funcionamiento, mostrando cómo se utiliza en la actualidad en el sector de la seguridad.

Qué es el reconocimiento facial

El reconocimiento facial es la tecnología que tiene como objetivo reconocer a una persona realizando un análisis biométrico de su rostro. Este tipo de análisis tiene en cuenta las características biométricas del rostro como el tamaño de la cabeza o la distancia entre los ojos.

El reconocimiento facial hace uso de patrones matemáticos únicos y dinámicos asociados a cada persona, convirtiendo a esta tecnología en una de las más eficaces y seguras para verificar la identidad de una persona.

Cuáles son las ventajas del reconocimiento facial

Con el uso de esta tecnología aplicada a la seguridad empresarial o personal se consiguen una serie de beneficios como:

  • Mayor precisión en el proceso de identificación, en comparación con otros sistemas.
  • Al no necesitar de contacto físico es un método más higiénico.
  • Disminuye las posibilidades de que se produzcan robos de identidad, permitiendo evitar sabotajes en controles de acceso, por ejemplo.
  • Es compatible con otros métodos biométricos.

Cómo funciona el reconocimiento facial

A pesar de que existen distintas tecnologías empleadas para realizar un reconocimiento facial, el funcionamiento general sigue el mismo patrón.

Capturar la imagen

El primer paso es el de capturar la imagen de la persona que va a ser identificada. Aunque bien es cierto que con una toma de imagen frontal de calidad se obtienen los mejores resultados, el avance de esta tecnología permite que variaciones en la posición del rostro o utilizando imágenes sin una alta definición se puedan obtener resultados fiables.

Al capturar la imagen no será necesario utilizar un dispositivo fotográfico especial, ya que en esta tecnología tiene mayor importancia el software empleado.

Analizar la imagen

El siguiente paso es la extracción de características faciales para obtener la información biométrica y así poder realizar un análisis y poder conformar un patrón biométrico facial.

En el rostro humano hay una gran cantidad de puntos característicos (puntos nodales) como la distancia de los ojos o la forma de los pómulos. El análisis se encarga de estudiar todas estas características (hasta 80 puntos nodales) y al final calculará una “faceprint” o huella facial que es único para cada persona.

En este proceso de análisis se utiliza inteligencia artificial y machine learning para poder alcanzar un alto grado de fiabilidad en los resultados.

Comparar la imagen

Para realizar la comparación se suelen utilizar imágenes en 2D pues permiten una mayor y mejor combinación y así acceder a bases de datos u otras fuentes de comparación.

En esta fase se comparan las huellas faciales de la foto tomada en el proceso de identificación con las fotos que se dispongan en bases de datos. Estas bases de datos pueden ser privadas de la organización o empresa, o públicas (como las fotos de Facebook o Instagram, por ejemplo).

Toma de decisión

La parte final del proceso es la toma de la decisión de qué foto coincide en mayor porcentaje o tiene mayor similitud. De esta forma se podrá identificar a las personas con un alto grado de fiabilidad.

Cómo funciona el reconocimiento facial

Cómo se utiliza el reconocimiento facial en seguridad

El uso del reconocimiento facial cada vez está más extendido y por eso es habitual que lo empecemos a encontrar en nuestro día a día. También el saber cómo funciona el reconocimiento facial.

Los usos habituales del reconocimiento facial en seguridad son:

Control de accesos

Una de las aplicaciones más importantes y que supone un gran avance para el sector, es el uso del reconocimiento facial para el control de accesos. Utilizando esta tecnología, las empresas garantizan que el acceso de sus empleados se realiza de forma segura, rápida y real.

Con el uso del reconocimiento facial en los controles de acceso de una organización o empresa se podrá:

  • Conocer quién accede y cuándo.
  • Garantizar los accesos solo a personas autorizadas.
  • Acelerar los procesos de entrada y salida del trabajo.
  • Controlar el acceso a todas las instalaciones como parkings, almacenes, oficinas, edificios, etc.
  • Evitar robos y suplantación de identidad.

Videovigilancia

Dentro de la seguridad y la videovigilancia, el uso del reconocimiento facial permite identificar a las personas de manera automática con un alto grado de fiabilidad. De esa forma se incrementa el nivel de seguridad al reconocer fácilmente a personas no autorizadas, que se encuentren en una lista negra, y otras situaciones similares.

Los cuerpos de seguridad del estado utilizan este tipo de tecnología para detectar delincuentes utilizando para ello cámaras en lugares como aeropuertos o carreteras, y disponiendo de una base de datos de fotografías propia para comparar.

Otros usos de seguridad

El reconocimiento facial se utiliza para incrementar la seguridad en diversos aspectos de nuestra vida cotidiana. Hoy en día podemos encontrarlo en:

  • Desbloquear dispositivos móviles. Con la tecnología Face ID que incorporan los últimos dispositivos móviles de Apple como el iPhone o el iPad, se puede desbloquear el teléfono enfocando al rostro del usuario la cámara. Este método es más rápido, cómodo y fiable que el tradicional de la huella dactilar o el código de acceso.
  • Operaciones en cajeros automáticos y tiendas. Aunque no está aún extendido, el uso del reconocimiento facial como sustituto de tarjetas bancarias o como sistema de pago en tiendas, incrementa de manera notable la seguridad de las transacciones. Se evita que un tercero pueda hacer uso de los sistemas de pago del usuario, necesitando la presencia física del mismo para la validación del pago.

Hemos visto qué es y cómo funciona el reconocimiento facial, una tecnología que cada vez tiene mayor presencia en seguridad por las distintas ventajas que ofrece a organizaciones, empresas y usuarios. En los próximos años veremos cómo este tipo de tecnología empieza a aparecer de manera habitual en nuestro día a día.

 

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