Cuando tenemos que vigilar un amplio espacio, necesitamos dotarnos de un buen sistema de seguridad. Ya hemos dicho en anteriores post que las cámaras de videovigilancia son el eje central de cualquier instalación de seguridad. Son los ojos que vigilan y controlan hasta el último rincón de nuestras instalaciones, y los que nos permiten detectar intrusiones y otros peligros. Con las cámaras sabemos lo que está pasando. Pero las cámaras deben contar con los últimos avances tecnológicos. En este post te explicamos qué es WDR, una de las tecnologías más interesantes que encontraremos en las mejores cámaras de videovigilancia.
¿Qué es el WDR?
WDR son las siglas en inglés de Wide Dynamic Range (que se traduce como amplio rango dinámico). Resumidamente, es una tecnología que tienen algunas cámaras de video y que sirve para compensar los problemas con la exposición a la luz. Con la tecnología WDR, la cámara compensa las imágenes donde existen zonas oscuras y brillantes, en las que se produce una gran descompensación y no podemos ver las imágenes nítidas si empleamos una cámara normal. Con esta tecnología, se consigue un equilibrio entre el brillo y la oscuridad mejorando notablemente la calidad de la imagen y obteniendo un resultado más uniforme, gracias a ese tratamiento dinámico de la luz.
Un ejemplo de uso de esta tecnología lo encontramos en la siguiente situación. Cuando una cámara está dirigida hacia una ventana, podemos encontrarnos con zonas en las que entre más o menos la luz. Con una cámara normal, sin WDR, veremos una parte de la imagen muy oscura y otra muy iluminada, con lo que se perderán muchos detalles. Esto puede ser una brecha de seguridad, ya que podemos perder parte de lo que ocurre en esa zona más oscura. Con la tecnología WDR se consigue un equilibrio y vemos toda la zona de esa ventana con un nivel de luz uniforme, sin pérdida de detalles.
¿Cómo funciona el WDR?
Con la tecnología WDR, la lente de la cámara utiliza diferentes velocidades de obturación para permitir que en unas zonas de la imagen entre más luz y en otras, las que están más iluminadas, entre menos luz. Se controla la exposición del sensor a la luz que recibe del exterior para lograr una imagen compensada.
- En las zonas más claras, se utiliza una velocidad más alta para que el sensor esté menos tiempo expuesto a la luz.
- En las zonas más oscuras, la velocidad del obturador es más baja, haciendo que el sensor capte más luz durante un tiempo más largo.
- Ambas imágenes se combinan para obtener una imagen final con una iluminación intermedia.
Así, si tenemos una cámara que está vigilando desde el interior de un edificio a través de una ventana, las zonas más alejadas del cristal se verán más claras, mientras que las que están más cerca se verán más oscuras. Con la doble exposición, gracias a la tecnología WDR, conseguiremos una imagen nítida y equilibrada en la que todo el espacio aparecerá con un mismo nivel de iluminación.
Las cámaras con WDR son idóneas en diferentes situaciones que requieren de una monitorización de muy alta calidad. Algunos ejemplos pueden ser:
Cuando la cámara apunta desde dentro de un edificio hacia fuera (accesos, patio, calle). Aquí, nos encontraremos con zonas de claros oscuros, cambios de luz por el movimiento del sol, etc.
Cuando la cámara tiene que ver a través de puertas o ventanas de vidrio donde suele haber muchos reflejos que impiden una iluminación uniforme de la escena.
Las cámaras WDR pueden ser una solución idónea para evitar brechas de seguridad que se producen en esas zonas con una iluminación complicada. Tener zonas oscuras mezcladas con zonas muy claras hace que las cámaras convencionales sean ineficaces. Aquí, es necesario hacer una sustitución de cámaras si no se han previsto desde el principio. Esto refuerza el principio de la importancia del mantenimiento del sistema de seguridad: si no tenemos un sistema de seguridad mantenido y actualizado no tendremos una seguridad al 100 %. En muchos sitios no existen esas cámaras de seguridad por el sencillo motivo de que cuando se diseñó la instalación no estaban aún disponibles. Por eso, tenemos que contar con un mantenimiento especializado que actualice nuestro equipamiento de seguridad.
Cámaras True WDR y cámaras WDR Digital (DWDR)
A la hora de elegir nuestras cámaras de vigilancia con tecnología WDR, tenemos que ir con cuidado. Aparte de las diferencias típicas entre marcas y modelos, nos encontraremos con dos cámaras que, aunque puedan parecer iguales, no lo son: las cámaras con tecnología TRUE WDR y las WDR DIGITAL.
Las True WDR utilizan la técnica de combinar diferentes velocidades de obturación, mientras que las Digital WDR funcionan mediante una técnica de compensación con software.
Las cámaras con true WDR (o WDR verdadero) capturan dos imágenes con diferentes exposiciones de luz y las fusionan en una tercera imagen, compensando las intensidades de iluminación hasta conseguir un resultado óptimo de iluminación global. Este proceso natural se sustituye mediante una compensación informática en las WDR digital. Aquí, se hace una sola imagen que se retoca de forma digital y automática.
Las cámaras con true WDR captura 60 fotogramas por segundo para conseguir ese resultado final. Para ello, requieren una mayor capacidad de procesamiento de imágenes. Por ese motivo, las cámaras True WDR, aunque son más caras, consiguen mejores resultados.
Esta es una de las preguntas que hacerle a tu instalador de seguridad cuando esté diseñando la instalación de videovigilancia: ¿qué tipo de cámara WDR vamos a comprar?
La importancia de contar con una central receptora de alarmas
Como hemos afirmado al principio, las cámaras de videovigilancia son imprescindibles para la seguridad de nuestro edificio, pero no podemos terminar este artículo sin recalcar la importancia de contar con una buena central receptora de alarmas. Esta se ocupará de verificar las alarmas y falsas alarmas que se puedan producir, movilizando los recursos necesarios para atenderlas adecuadamente.
En este post hemos intentado explicar qué es WDR, una innovación más en un sector cambiante que no para de evolucionar para hacer frente a las cada vez más sofisticadas estrategias de la delincuencia organizada. Y es que una instalación de seguridad que no esté correctamente mantenida, o que no se actualice con la última tecnología, no estará preparada para cumplir su misión.